En una época en la que dar testimonio público de tu fe podía costarte la vida, Knox se convirtió en uno de los líderes más carismáticos de su tiempo. ¿Cómo fue ese proceso?
Escocia, como la mayor parte de Europa, era un feudo católico. Un feudo no en sentido figurado, la Iglesia poseía la mayor parte de las tierras y hasta el rey se sometía a su voluntad. El poder de la Iglesia Católica era tan grande, que se daba la paradoja de que sus ingresos eran dieciocho veces superiores a los del rey.
La muerte prematura de Jacobo V hizo que se proclamara a su hija María como reina de Escocia, pero como María era una niña, se nombró un regente: James Hamilton II .
James era un admirador de la Reforma y pidió ayuda a dos hombres para promocionar en el país la lectura de la Biblia. Uno de ellos era Thomas Guilliame , un ex fraile y John Rough, un monje. Ambos se dedicaron a predicar y extender la Palabra de Dios a lo largo y ancho de Escocia.
Knox fue uno de los muchos que escucharon las predicaciones de Guilliame . La predicación del ex monje le conmovió tanto, que renunció a su cargo de notario papal y se unió a la causa evangélica.
Las facilidades para los protestantes terminaron tras la muerte de James Hamilton II, la madre de la reina fue proclamada regente y comenzó una persecución hacia los evangélicos . No olvidemos que la reina madre, María de Guise, pertenecía a la corona francesa, una de las que más persiguió a los reformados.
Mientras la persecución arreciaba, un nuevo evangelista comenzó a mover a las masas escocesas, George Wishart . Knox fue a uno de sus sermones y terminó uniéndose al movimiento evangelístico que Wishart tenía en el reino. Knox sirvió de guardaespaldas al evangelista, ya que era corriente que grupos de fanáticos católicos acudieran a las reuniones para matar a los predicadores o los asistentes.
Después de unas semanas con Wishart, Knox regresó con sus pupilos, ya que se dedicaba a dar clases privadas. Al poco tiempo, Wishart fue apresado y ejecutado por el arzobispo de San Andrés.
Unas semanas después, un grupo de caballeros aprovechó la salida del castillo de San Andrés de la amante del arzobispo, entró en el edificio y le ejecutó. Los caballero se hicieron con la ciudad y la reina madre envió fuerzas para aplastar a los protestantes.
El asedio comenzó 1546, pero un año más tarde, los caballeros seguían dominando la fortaleza. Knox se unió a ellos. Dentro de las murallas del castillo, Knox dejó la espada y comenzó a utilizar la palabra . Se convirtió en predicador. Cuando los miembros del castillo le pidieron que fuera su pastor, Knox se echó a llorar. Nunca había imaginado que Dios le llamara para su servicio. El joven escocés había entrado al servicio de Dios, ya no lo abandonaría nunca.
¿Qué sucedió con el joven pastor? ¿Cómo contribuyó Knox al avivamiento de Escocia?
Mario Escobar
Tal vez la fama de personajes como Lutero, Calvino o Zwinglio ha opacado a figuras como Juan Knox o Jorge Fox, pero son personajes muy importantes de las grandes transformaciones que sufrió la iglesia en los siglos XVI y XVII.
Juan Knox es uno de los escoceses más significativos de la historia. Hijo de un comerciante de la pequeña localidad de Haddington, nació para la historia en 1514. Su familia estaba bien relacionada con los condes de Bothwell, que dominaban con mano de hierro la región al sur de Edimburgo.
El joven hijo del comerciante aprendió sus primeras letras en la escuela de su pueblo. Juan era tan buen estudiante que tras terminar la escuela básica se convirtió en el tutor de los hijos de una familia noble. Cuando estos fueron enviados a estudiar en la Universidad de San Andrés en 1529, Knox fue con ellos parar participar como oyente.
La vida de Juan estaba a punto de cambiar. En la universidad conoció a Juan Major, que había sido profesor de Juan Calvino . El joven quedó prendado al principio de la oratoria del profesor, que igual condenaba las prácticas católicas como algunos excesos de Lutero, pero al poco tiempo, las ideas de Juan le distanciaron de su maestro.
Knox era un joven impetuoso, muy interesado en la lectura y estudio de la Biblia, pero que no veía en el libro sagrado un mero texto para interpretar intelectualmente.
La muerte en 1528, del primer mártir protestante en Escocia, Patrick Hamilton, conmovió profundamente a Knox, que se identificaba con el Evangelio sencillo que la Biblia enseñaba.
La búsqueda había comenzado. Los años siguientes, Knox se centró en el estudio de los padres de la Iglesia, quería llegar a las fuentes del Cristianismo y depurar su néctar más sagrado. Jerónimo, Agustín, entre otros, llenaban sus horas de lectura. Al final, Knox llegó al convencimiento que la Biblia era la única fuete de verdad, todo lo demás debía ser rechazado. Aun así se convirtió en sacerdote católico en 1536 y fue nombrado notario papal unos años más tarde.
¿Qué sucedería en la vida de Knox para que uniera a la causa de la Reforma? ¿Qué le convirtió en uno de los líderes más carismáticos de su tiempo?


