miércoles, 23 de noviembre de 2011

La España de dos velocidades



 
La España de dos velocidades
 
¿Cuál es la voz profética de la iglesia en estos tiempos turbulentos?
22 DE NOVIEMBRE DE 2011
 La salida de España de la crisis se presenta difícil. Alemania y algunos países ricos de la eurozona se niegan a emitir deuda común, crear eurobonos o tener una política decidida para terminar con la especulación de las deudas soberanos de los países más débiles. ¿Qué puede hacer España antes esto?

La España desencantada de este primer cuarto del siglo XXI tiene muchas razones para desconfiar del liderazgo de la “Dama de Hierro” y “El pequeño Napoleón”.  Los gobiernos de Francia y Alemania han demostrado que lo único que les importa son sus intereses personales y lo que opine su electorado . Mientras piden sacrificios imposibles al resto de sus socios, los líderes alemanes y franceses no están dispuestos a sacrificar su posición en Europa ni su estabilidad presupuestaria.

El presidente del Consejo Europeo Herman Achille Van Rompuy, el Parlamento y todas las instituciones de Europa son papel mojado en este momento. ¿Qué puede hacer España ante esto?

 Dicen que la capacidad de los países para cambiar sus políticas es muy limitada, que las ordenes las dicta Bruselas vía Berlín, pero aún hay margen . España debe convocar una reunión con los miembros de la Unión Europea perjudicados por la política de Merkel y adoptar una política común. La estrategia del nuevo gobierno será buscar la viaja alianza con Gran Bretaña y conseguir que algunos países como Polonia o Portugal se unan en un frente común contra el frente franco alemán, pero en el fondo, la derecha española comparte algunos de los planteamientos de los conservadores franceses y alemanes.

 Lo más triste de toda esta geopolítica de altos vuelos es que la Europa de las dos velocidades que propone el gobierno alemán consiste en unos europeos de primera clase y otros de segunda . Unos ciudadanos cada vez más ricos y otros cada vez más pobres. La división social puede llevar a un lustro de confrontaciones sociales parecidas a las de 1848. La crisis comercial y alimenticia de 1845, la crisis industrian inglesa de 1847 llevó a Europa a una larga recisión, que desembocó en la revolución de febrero y que se extendió al resto del continente en los meses siguientes.

En los próximos meses veremos como Europa se dividirá aún más y los movimientos populares harán un pulso a los gobiernos conservadores. El incremento del racismo y la violencia social es imparable si no se toman medidas urgentes.

 La pregunta final es sin duda: ¿Qué debemos hacer los cristianos ante la discriminación, la injusticia y el desamparo? ¿Cuál es la postura de los cristianos europeos ante una sociedad cada vez más alejada de los valores cristianos? ¿Cuál es la voz profética de la iglesia en estos tiempos turbulentos

viernes, 18 de noviembre de 2011

John Knox: el ascenso del predicador



 
John Knox: el ascenso del predicador
 
La fama de predicador Knox se extendió por toda Inglaterra.
 
Una fría mañana de febrero de 1549, llegaron buenas noticias a los encarcelados por el rey. Eduardo VI decidió perdonar la vida a los protestantes de Escocia y John Knox recibió la libertad.

Tras seis años de cautiverio, Knox regresó a casa. Se había forjado un líder indestructible que cambiaría Escocia para siempre. ¿Cómo ejercería Knox su ministerio? ¿Cuál sería el resultado final del enfrentamiento entre católicos y protestantes en Escocia?

 Las cosas parecían marchar bien de repente . Ahora Knox era predicador invitado por el gobierno inglés y permaneció en Londres sin ser molestado.

Al poco tiempo pidió el traslado a una iglesia modesta de una ciudad llamada Berwick, en la que vivían hacinados miles de emigrantes escoceses. Eran hombre rudos y la convivencia entre la comunidad inglesa y escocesa se hacía difícil, pero Knox logró el equilibrio y permitió la convivencia de los dos grupos.

Las predicaciones de Knox siempre se centraban en la vivencia espiritual y en la condena de los ritos externos. El reformador era implacable contra la Iglesia de Roma y las medias tintas de la Iglesia de Inglaterra.

Desde su humilde capilla en Inglaterra seguía con interés las luchas que se producían en Escocia. Los protestantes habían logrado imponerse a los católicos, pero todavía la regente María dominaba el poder del Estado. Knox no dudó en enviar un mensaje a sus compatriotas, animándoles a la lucha armada:  No ahorréis flechas .

 Es sencillo juzgar a un hombre con los valores de nuestro siglo, pero los personajes históricos han de verse a la luz de su tiempo.  En el siglo XVI, la guerra y la violencia eran comunes, no había el sentimiento anti violento de nuestros tiempos. Pensemos más bien, que hubiera hemos hecho nosotros en su lugar, viviendo las circunstancias que ellos vivieron.

La fama de predicador Knox se extendió por toda Inglaterra y recibió varias ofertas para pastorear iglesias, entre ellas la de un obispado, pero se conformó con una nueva congregación en All Hallows, en la ciudad de Londres.

El éxito ministerial hizo que circularan toda clase de rumores a su alrededor, pero sus sermones eran tan apreciados en Inglaterra que fue nombrado capellán real. Ahora podía predicar en presencia del mismo rey. También fue uno de los elegidos para repasar el texto del Libro de oración común  y propuso quitar de él todo lo que oliera a ritualismo y sacerdocio de los pastores, en contra de las líneas más moderadas de la Iglesia de Inglaterra.

En 1553, se prometió con la hija de una mujer muy rica e influyente, una joven llamada Marjory, aunque el padre de la joven era católico y no consentía la boda, los dos siguieron viéndose a escondidas.

Los enemigos católicos de Knox comenzaron a urdir un plan para terminar con su fama, reputación y ministerio. ¿Cómo terminaría su estancia en Inglaterra?

jueves, 3 de noviembre de 2011

John Knox: se enciende la luz en Escocia

Cuando John Knox sintió la llamada al ministerio no respondió inmediatamente. Necesitaba estar seguro de que el paso que daba era el correcto. ¿Podría él servir a Dios?

Una característica fundamental era que el temperamento de Knox era muy fuerte. Él era consciente de ello, pero al igual que muchos escoceses estaba cansado de los abusos de la Iglesia Católica.

Un ejemplo. El todavía joven reformador acudió en una ocasión a una iglesia católica en la que se hablaba abiertamente en contra de la Reforma. Cuando el sacerdote defendió desde el púlpito que la Iglesia Católica podía dictar quién era un hereje y condenarlo, Knox se puso en pie en medio de la congregación y afirmó que la Iglesia Católica estaba tan corrupta que no era quien para juzgar a nadie.

Después de aquel incidente, Knox se decidió a ser predicador. El primer sermón del reformador escocés levantó mucha expectación. La iglesia estaba repleta aquel día. Muchos monjes y sacerdotes habían acudido a la cita para desprestigiar al joven y altivo predicador.

Knox hablo sobre el libro de Daniel, capítulo siete. Describió los diferentes imperios que representaba la gran estatua de la visión del profeta, para añadir al final, que el último imperio derrotado sería el de Roma. Una Roma representada por el papado y la curia romana. Denunció las herejías de la Iglesia Católica y la vida licenciosa de los papas.

Nadie contradijo al predicador, y su sermón corrió como el fuego entre los protestantes y los católicos, que le pidieron discutir sobre el tema en privado, pero al final se negaron a aceptar sus ideas.

 La valentía de Knox le costaría la libertad . Los católicos escoceses solicitaron ayuda a Francia para asaltar el castillo de San Andrés y eliminar a los protestantes de la ciudad.

En 1543, la ciudad fue asaltada por los franceses y  Knox fue llevado a galeras . Una dura condena de la que muchos no regresaban con vida.

Siendo prisionero no dejó de denunciar las prácticas supersticiosas de la Iglesia Católica. Rechazó besar un ídolo que llevaban sus carceleros, después de una celebración religiosa. La tomó en sus manos y la arrojó al mar.

 Tras seis años de cautiverio, Knox regresó a casa. Se había forjado un líder indestructible que cambiaría Escocia para siempre. 

¿Cómo ejercería Knox su ministerio? ¿Cuál sería el resultado final del enfrentamiento entre católicos y protestantes en Escocia?

Martín Lutero: la voz de los sin rostro

Una de las figuras más vilipendiadas dentro y fuera del mundo cristiano ha sido la del reformador alemán Lutero. Para muchos se quedó corto en sus reformas y animó la persecución contra los judíos y los anabaptistas, para otros fue un monje sensual y carnal. ¿Cuál es la verdadera personalidad del reformador protestante? 

Lutero es sin duda un personaje complejo. Su personalidad y educación, su carácter y temperamento, abren muchas luces y sombras en su vida y obra. Hijo de un “triunfador” que se había hecho así mismo, con una madre poco cariñosa y cercana, Lutero tuvo una personalidad fría y defensiva. Su profundo miedo a la muerte y la sensación de que nunca cumplía las expectativas de su padre, le hicieron un joven temeroso y taciturno. Estudió derecho por imposición paterna, pero un encuentro fortuito con la muerte le aproximó a la Iglesia y se hizo monje.

 La Orden de los Agustinos, en la que ingresó Lutero, era sin duda la más evangélica y bíblica de las órdenes religiosas católicas. Su fundador, San Agustín, había sido una apologeta y lector incansable de la Biblia. Allí recibió Lutero una educación teológica adecuada y se convirtió en profesor de Biblia en la Universidad de Wittemberg.

Wittenberg era una pequeña ciudad de Sajonia que poco o nada tenía que ver con los grandes centros culturales del resto de Alemania o Europa.  El príncipe Federico era un hombre supersticioso y ambicioso, pero detrás de su fachada de altanero y orgullo, se escondía una persona profundamente sensible al mundo espiritual. 

 Cuando la venta de indulgencias llegó a Sajonia, Lutero ya había descubierto a través de la Biblia los principios básicos de su predicación.  Se sentía en paz con Dios, tras haber descubierto que la salvación no se alcanzaba, que era un regalo divino. Ese regalo no era gratuito, Jesucristo había pagado con su vida para salvar al hombre, ocupando su lugar en la cruz.  La venta de indulgencias enfurecieron a Lutero por dos razones: eran un engaño y eran un abuso. 

 Desde el primer momento Lutero se convirtió en la voz de los sin rostro. De las miles y cientos de miles de personas que soportaban la explotación y abusos de la nobleza y de la iglesia, que lo único que querían de ellos era su fuerza de trabajo y su dinero.

 ¿Por qué hizo esto Lutero? Martín Lutero pertenecía a esa clase privilegiada. Su posición era acomodada y su educación profunda, pero no soportaba que la iglesia fuera utilizada para enriquecer a unos pocos en detrimento del pueblo.  Lutero quería que el Evangelio que le había salvado a él, llegara a toda Alemania y a todo el mundo. 

 Sus escritos sacudieron a la vieja Europa del siglo XVI . Destruyeron los principios medievales, machacaron los dogmas de una iglesia alejada de las Escrituras. Un hombre contra un Imperio y la Iglesia más poderosa de la Tierra. Parecía una lucha desigual, pero cuando los hombres obedecen a Dios, como dijo John Knox: “un hombre de Dios siempre está en mayoría”.

 ¿Por qué debemos seguir levantándonos los protestantes hoy en día? 

Debemos denunciar todo aquello que se dice en nombre de Dios y no está en las Escrituras: Paganismo ritualista, intermediarios entre Dios y los hombres, absoluciones plenarias, la necesidad de las obras, la riqueza de las iglesias, el odio al prójimo…

La labor debe hacerse hacia dentro y hacia fuera. Muchos preferirían el silencio a al murmullo de la multitud, la penumbra a la luz deslumbrante de Cristo. Lutero fue la voz de los sin rostro, seamos nosotros el eco de las palabras que en estos días retumban en las paredes de Wittemberg hacia el mundo: “El justo por la fe vivirá”.